Ideas para seguir transformando la educación venezolana

educación-La calidad educativa

Por: Luis Bonilla Molina

1. La conspiración contra el proceso Bolivariano

En la serie Game of The Thrones (juegos de tronos) Ned Stark comete la ingenuidad de subestimar las conspiraciones alrededor de la gobernabilidad del reino y termina preso, decapitado y con sus hijos(as) y esposa perseguidos. Ingenuidad que se convierte en error político al no cambiar, ni enmendar flancos. En la relación dialéctica entre política y poder es muy importante no subestimar ni sobrestimar, las acciones de quienes quieren asumir de manera cruenta el poder.

En el caso de Venezuela, la derecha no solo quiere hacerse del poder, sino borrar la memoria histórica de la rebelión de los pobres denominada Revolución Bolivariana, realizando contra reformas que eliminen las más importantes conquistas sociales, políticas y económicas que se han alcanzado. Por eso, tienen que recurrir a métodos fascistas de aniquilación y propaganda negra (guerra mediática). Eso es lo que se ha intentado hacer el último mes –desde el 12 de febrero de 2014- por parte de la derecha, tratando de lograr una ruptura del hilo constitucional para poder poner en marcha su plan de regresión política y eventualmente desatar la más cruenta represión contra el pueblo bolivariano y sus fuerzas revolucionarias. No entenderlo es caer en la ingenuidad propia del personaje de la serie televisiva, con sus consecuencias para nada imaginarias.

En esta coyuntura, como nos enseñó Chávez, es muy importante confiar en el empoderamiento de los sectores populares alrededor de las ideas movilizadoras del plan de la Patria y el golpe de timón. Ello pasa por profundizar y avanzar en los procesos que posibiliten facultar a las mayorías ciudadanas de capacidad decisoria en todos los aspectos de la gestión pública.

2. Bienvenida la apertura al Debate Nacional sobre la Calidad de la Educación

El Presidente Maduro y, más recientemente el Ministro del Poder Popular para la Educación Héctor Rodríguez nos convocó a todos los venezolanos(as) a participar en un gran consulta nacional sobre la transformación educativa y más específicamente sobre la calidad de la educación. Celebramos esa convocatoria y desde Sociedad Venezolana de Educación Comparada (SVEC) hemos decidido participar activamente en la misma, en el ánimo de presentar propuestas e ideas para el debate y la gestión del cambio educativo. Este texto, forma parte de un libro que estoy terminando, cuyas páginas alimentan y alimentaran las reflexiones que comenzaremos a realizar por este medio. Bienvenido el debate para transformar prácticas, ideas, paradigmas, modelos de gestión e imaginarios teniendo como norte el compromiso con los más humildes, la independencia nacional y el socialismo.

3. El esquivo tema de la calidad educativa

En algunos sectores de la sociedad venezolana, se instaló por años la falsa idea que el tema de la calidad educativa era una cuestión neoliberal o burguesa; obviando que este tema ha sido transversal en cada uno de los hitos históricos de la transformación educativa a escala planetaria, la reforma de Córdoba, el Mayo Francés; el movimiento por la reforma universitaria de los setenta y la propia rebelión estudiantil en Venezuela de 1987, son sólo algunos ejemplos de ello.

Si bien es cierto que el neoliberalismo en las décadas de los ochenta y los noventa -fundamentalmente a partir del llamado milagro asiático- resematizó el término para asociarlo a la política productiva de los llamados “ISO”, convirtiendo la calidad en un término de mercado, ello solo evidenció que la educación y todas sus aristas son fundamentalmente políticas.

En ese terreno, en el de la perspectiva político pedagógica debimos continuar peleando la histórica posición de la izquierda anticapitalista respecto a la calidad educativa, que no es otra que una educación para la ciudadanía, con profunda pertinencia respecto a las necesidades locales y que “sirva para lo que dice servir”; es decir para formar un hombre con conciencia crítica, comprometido con el destino independiente de su país.

Para la sociedad venezolana es una muy buena noticia que se retome desde el Ministerio del Poder Popular para la Educación el debate sobre la calidad educativa, abriendo una consulta nacional para ello.

4. El foco de la calidad

Entrando en materia, en un primer momento es necesario precisar el centro de interés educativo, respecto al término calidad de la educación, tanto para los ciudadanos, como para los estudiantes, profesores, así como para el propio gobierno. Es urgente hacer un inventario de las posiciones que al respecto se muestran en el presente, desde las sostenidas por Luis Bigott (2011) centradas en la ciencia y la tecnología, Henry Giroux (2002) en la formación de ciudadanía, Juan Carlos Tedesco (2013) sobre el sistema educativo, Jurjo Torres Santome (2011) sobre la justicia curricular, Carlos Lanz (1999) sobre la escuela como centro del que hacer comunitario, Moacir Gadotti (2009) la educación para otro mundo posible desde la educación popular, Armando Rojas (2005) sobre el continuo humano, Peter Mclaren (2007) sobre la relación modelo social y escuela, hasta las que he mantenido en múltiples conferencias y textos, basadas en la necesidad de retomar la integralidad y totalidad del hecho pedagógico a partir del sujeto de la educación (Bonilla, varios); para solo mencionar algunos.

Evidentemente todas son importantes. El desafío es como evitar que se canibalicen por egos académicos, ambiciones políticas o por simple afán de protagonismos de quienes las defienden o defendemos. En este esfuerzo integrador, de consenso con centro de acción es muy importante vincular cada una de ellas a un nivel de intervención; los cuales definiremos más adelante.

Pensando en términos mundiales es oportuno señalar que los errores más frecuentes que se suele cometer, es el asociado a enfatizar la calidad educativa de acuerdo al intereses coyunturales de los gobiernos -casi siempre vinculados a variables económicas- ó a los niveles de rendimiento académico desde un currículo-didactismo despolitizado.

Una visión parcelada de este tema solo le puede interesar al capitalismo globalizado para facilitar la adaptación de los sistemas educativos a sus requerimientos de producción, generándose desde este “apoliticismo” sui generis propuestas de soluciones parciales. Este parcelamiento no permite ver a la educación en sus múltiples conexiones, relaciones y complejidades, generando propuestas sin capacidad de generar cambios que fortalezcan la educación publica, gratuita y de calidad. Este “vacío” lo llenan las contrarreformas conducentes a la privatización y mercantilización educativa.

Por ello, determinar el foco de las políticas públicas en materia de calidad educativa es fundamental para poder avanzar en el diseño de un sistema de cambio y evaluación educativa profundamente comprometido con un proyecto emancipatorio de la sociedad.

Ahora bien, lo que en este trabajo denominamos foco, está asociado a los niveles de agrupación e intervención en el sistema educativo. Veamos.

5. Los niveles de la calidad educativa

A riesgo de simplificar el tema, pero en aras de cumplir con la necesaria síntesis expositiva al respecto, en este trabajo sólo enunciare los que considero, son los cinco niveles de abordaje en materia de calidad educativa. Niveles válidos tanto para la educación básica como para la universitaria, por ello temas como plantel son simple definiciones genéricas. Estos niveles no son compartimientos estancos sino un sistema interactuando. Para ello me fundamento, actualizo, amplío y adapto a nuestra realidad nacional los trabajos que en esta materia han realizado organismos internacionales como la Oficina Regional para la Educación en América Latina y el Caribe (OREALC-Chile) e investigaciones propias. Estos niveles permiten focalizar de manera lógica los debates, sistematizar y organizar las propuestas y definir estrategias de implementación por agendas derivadas de esto niveles. Niveles que hemos definido así:

3.1. Nivel aula-procesos pedagógicos: está referido a como se enseña, no sólo contenidos sino métodos de aprendizaje, evaluación, planificación y apuesta curricular. Este nivel demanda una estrecha relación con la perspectiva pedagógica crítica, el estudio de las prácticas pedagógicas según la escultura escolar y una ruptura con la visión parcial exageradamente sociológica. Es muy importante que quienes trabajen esta perspectiva sean teóricos con amplia experiencia en el aula para evitar reflexiones sólo librescas sobre decisiones que afectan a niños, jóvenes y adultos que acuden a la escuela. Otro riesgo al estudiar este nivel es la visión localista que fragmenta la integralidad y visión de totalidad del sistema educativo, haciendo con ello perder la teleología del mismo.

3.2. Nivel aula-plantel: está referido a la relación de los procesos del aula con las dinámicas de trabajo en el plantel. La forma de tomar decisiones, el papel de los estudiantes, representantes y comunidad en la conducción del mismo, etc. Este nivel demanda una adecuada lectura gerencial crítica, de participación comunitaria y de epistemología propia de la pedagogía crítica

3.3. Nivel plantel – comunidad de entorno: está referido a la relación de las dinámicas de transformación del plantel, del centro educativo respecto a las necesidades, requerimientos y expectativas de la comunidad de entorno al plantel. Es decir, que hace la escuela para transformar su contexto. El mayor riesgo de cualquier operación de cambio en este nivel es asumir un rol paternalista que intenta resolver problemas sin trabajar la cultura de la comunidad. Allí son muy importantes los trabajos y aportes que entre otros vienen haciendo desde la educación popular académicos como Leonardo Sequera o el propio Carlos Lanz Rodríguez.

3.4. Nivel plantel – municipio/entidad regional: está referido a la vinculación del trabajo que realiza la escuela con las definiciones de prioridades y énfasis que se formulan desde las alcaldías y gobernaciones, asociadas a dinámicas participativas fundamentalmente de planificación compartida que se realizan con el poder popular. Es importante revisar la experiencia de la Gobernación del Estado Táchira que elaboró su planificación y plan de inversiones con las comunidades.

3.5. Nivel plantel – Proyecto Nacional: está referido a la relación entre los objetivos estratégicos para la educación definidos en la CRBV, La LOE y otros instrumentos normativos así como las previsiones sexenales de cada uno de los ministerios y órganos de la administración pública, con las dinámicas del aula y del plantel.

6. Consulta nacional y niveles educativos

Cuando abordamos cada uno de estos niveles, estamos obligados a definir estrategias de abordaje específicas y a definir su complementariedad sistémica. En otro trabajo abordare de manera sintética este tema. En este momento me interesa destacar que a mi criterio, el instrumento de consulta nacional para estudiar la opinión sobre la visión de calidad y transformación educativa debe estar asociado a estos niveles de la calidad educativa, diseñando estrategias estratificadas pero complementarias de intervención.

7. Comentario final

Al haberse fortalecido una matriz de opinión que señala a la calidad educativa como un tema asociado al neoliberalismo es urgente el diseño de una estrategia comunicacional bien pensada y teóricamente coherente que construya nueva hegemonía transformadora al respecto; así como invitar a los más importantes teóricos del país, el continente, el mundo para avanzar lo más rápido posible en la encomienda social de trabajar la calidad de la educación de una perspectiva liberadora

Caracas, Marzo de 2014.

  • (*) Presidente del Centro Internacional Miranda (CIM) Centro Miembro de CLACSO
  • Coordinador General de la Maestria en educación Comparada del ALBA
  • Director – editor de la Revista COMUNA
  • Autor de varias publicaciones

(i) Este texto forma parte del libro que el autor está terminando denominado 200 IDEAS PARA SEGUIR TRANSFORMADO LA EDUCACION VENEZOLANA, en el cual se plantea una propuesta por cada uno de los días de actividades académicas que tiene el año escolar. La propuesta del autor es que se inicie una dinámica de diseño e implementación de iniciativas interdiarias de transformación educativa con equipos de seguimiento e implementación. 200 días para seguir transformando la educación en la ruta de garantizar una educación gratuita, popular y de calidad en el marco de la revolución Bolivariana

(ii) El autor es Docente e investigador. Presidente de la Sociedad Venezolana de Educación Comparada

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