¡Ni un paso atrás! ¡Abajo la Ley “Pulpin”!

La contundencia de la movilización juvenil contra la Ley 30288 – o ley “pulpin” como la han bautizado los miles de manifestantes – ha abierto una nueva crisis gubernamental que acrecienta la crisis institucional que aqueja al estado neoliberal heredado del fujimorismo. Por eso los aliados del converso Ollanta ahora sacan el cuerpo y se pasan al bando opositor, incluso en el seno del mismo oficialismo empiezan a sonar voces disidentes que nos hacen prever nuevas rupturas.

Esta ley está muerta y debería ser derogada cuanto antes, ya que no solo se ha hecho de manera antidemocrática sino que también porque vulnera derechos sociales de los trabajadores para beneficiar única y exclusivamente al gran capital empresarial, al cual el gobierno ollantista sirve con devoción vergonzosa.

A pesar de la conmoción generada por la movilización, el gobierno parece no estar dispuesto a aceptar su derrota y derogar esta medida sino todo lo contrario: persiste en darle continuidad para lo cual propone ahora su reglamentación.

La vieja izquierda, aliada del gobierno, pretende apropiarse de la movilización aparateandola desde arriba para de esa manera desviar su orientación antigobiernista. Para lo cual plantean diálogo con el ejecutivo y convocan a un evento nacional a mediados de enero para elaborar allí una nueva ley del trabajo juvenil a fin de que esta sea presentada en la legislatura 2015. Esta medida lo que busca es oxigenar al gobierno para que pueda capear el temporal generado por la movilización de los jóvenes. La vieja izquierda sostiene su política de capitulación a Ollanta en el argumento frágil de que los responsables de la ley 30288 son únicamente los empresarios de la CONFIEP más no el gobierno, al cual catalogan de ingenuo, secuestrado y colonizado por los “poderes facticos”.

Nada más falso que esto, ya que el ejecutivo con Ollanta a la cabeza es en realidad el operador político de la CONFIEP y del gran capital transnacional. No existe una ruptura entre el gobierno y los poderes facticos, todo lo contrario, hay una mancomunidad de intereses que se retroalimenta todos los días, por ende, si somos consecuentes en nuestra lucha contra la CONFIEP y el gran capital, lo primero que tendríamos que hacer es confrontar a este gobierno que es el encargado de materializar los intereses de esos sectores empresariales.

Los jóvenes deben tener claro que de este congreso mayoritariamente ilegitimo y entregado en cuerpo y alma a las políticas neoliberales, no puede salir ninguna ley que beneficie a la juventud y al pueblo. Este congreso así como el ejecutivo son la correa de trasmisión de los intereses del gran capital monopólico que hoy, al verse afectado por la crisis económica y financiera que ellos mismos generaron, busca que sean los jóvenes trabajadores los que terminen pagando sus consecuencias. De igual manera, partidos patronales como el APRA, el fujimorismo, PPK, PP, PPC, AP, entre otros, tampoco representan una alternativa para la juventud y el pueblo ya que comparten el ideario neoliberal.

Por tanto, la lucha de los jóvenes debe continuar, sin tregua ni pausa hasta que se derogue la cuestionada ley “pulpin”. Para lo cual exigimos a los congresistas que se oponen a esta medida que se auto convoquen e implementen cuanto antes una sesión extraordinaria del pleno para que allí se derogue la ley 30288.

El levante de la juventud peruana no es un fenómeno aislado, se enmarca dentro de una dinámica que se da a escala mundial y que se caracteriza por confrontar los efectos de la crisis capitalista. Las juventudes indignadas de todo el mundo se ponen de pie contra el capitalismo en su variante neoliberal, contra los regímenes jurídicos que lo sostienen y contra la vieja partidocracia de derecha y de izquierda que impide que los ansiados cambios se puedan concretizar. Producto de este levante de la juventud han surgido nuevas expresiones políticas como Podemos en España, Syriza en Grecia o el Psol en Brasil.

Por eso en nuestro país la lucha de los jóvenes abre un nuevo periodo muy rico que tendría que ser canalizado adecuadamente a través de la construcción de un instrumento político democrático que les dé un lugar de primer orden a los jóvenes y que se ponga como objetivo acabar con el neoliberalismo y con la constitución mafiosa de 1993. Por eso desde el Frente Patriótico hacemos un llamado a los jóvenes a organizar su indignación políticamente en un nuevo espacio convergente. Para que nunca más gobiernen por nosotros y para que nunca más hablen por nosotros.

¡¡LUNES 29 DE DICIEMBRE, TODOS NOS MOVILIZAMOS POR LA DEROGATORIA DE LA LEY “PULPIN”!!

Lima, 28 de diciembre de 2014

Fonte: http://www.frentepatriotico.org/

 

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