Nuestro repudio a la masacre de Charlie Hebdo y algunas reflexiones

por Pedro Fuentes (*)

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El atroz crimen y  masacre  cometido por militantes Yihadistas  de Al Queda contra Charlei Hebdo ha sido un ataque muy grave que han sufrido las libertades democráticas que la humanidad conquistó con sus luchas y revoluciones. El derecho de expresión es un derecho democrático y este ha sido atacado de la forma más bárbara.

La salida de enormes multitudes a las calles en Francia y acompañadas en muchos países del mundo todo inmediatamente luego de las masacres ha sido un respuesta espontánea que muestra que un sector importante de la sociedad civil está dispuesta a enfrentar estos métodos bárbaros.

Lo importante que corresponde a la izquierda será  luchar  en ellas y en toda su acción política por un verdadero espíritu democrático antirracista, también de respeto a la comunidad   islámica, que no se identifica con los métodos yihadistas.

Tarea que no es nada fácil, ya que la descabellada acción terrorista va a confundir aún más a los sectores de la sociedad francesa que ven la crisis política y económica no solo en las políticas sus gobiernos sino en la inmigración (en su mayoría musulmana), como responsable de la crisis y degradación de la Francia.

No a la derecha fascista

La acción descabellada  da pié para el crecimiento de las tendencias fascistas del Frente Nacional de Le PEN que ya salió a pedir la vuelta a la pena de muerte y apunta sus cañones hacia la persecución a los inmigrantes, el sector más empobrecido, explotado y también discriminado de la sociedad francesa. La derecha fascista ha crecido, tiene como base racista el argumento de la islamofobia que va a crecer en los sectores de las clases medias de la sociedad y también en un movimiento de derecha que crece en sectores de la eurozona.

No a la tentativa de confiscar la lucha democrática en nombre de la “unión nacional”

Los gobiernos de Francia tanto de Sarkozy como más concretamente ahora Hollande y los que dictan las órdenes en la eurozona (Merkel), quieren ahora salvar su responsabilidad.  Nicolás Sarkozy, dijo a la salida de la sede del gobierno «Los hombres civilizados se deben unir contra la barbarie.» Y por su parte Hollande ha llamado a unidad nacional excluyendo a Le Pen que el domingo 11 se ha concretado en una movilización en la que han estado a la cabeza Merkel, Sarkozy, Cameron, Rajoy, Abbas y Netanyahu que marcharon en primera fila

Una razón del crecimiento de la derecha fascista es también de la política seguida por el actual gobierno del PS Francés que terminó aplicando la misma política que el gobierno de la UMP de Sarkozy (que siempre terminan dictados por el gobierno alemán) y que ha levado a Francia a su peor situación de desempleo y de recortes sociales. Política que ahora ha sido reafirmada con la investidura del primer ministro Valls.

Pero tienen aún más responsabilidad porque ellos no solo han seguido una política de austeridad y discriminación de inmigrantes sino porque son parte de los operativos militares imperialistas que han provocado carnicerías atroces,  entre ellas las del ejército francés en Mali.

La  crisis y guerras de este imperialismo decadente explican el choque de barbaries   

Los grupos islámicos fundamentalistas de Al Queda y del  Ejército Islámico como otros colaterales que actúan en África y Asia, defienden ideologías que quieren hacer retroceder la sociedad a épocas anteriores a las libertades democráticas conquistadas  con las revoluciones burguesas que hizo el pueblo. Conquistas que en la actual crisis y decadencia son también directamente atacadas y cercenadas por las clases dominantes y el imperialismo.

Sabemos que el fundamentalismo islámico se apoya en una ideología ultra reaccionaria; la yihad significa un retroceso de conquistas de la humanidad (en particular con los derechos de la mujer). Ideología retrógrada manipulada también por las burguesías árabes que transforman la lucha real de los pueblos y trabajadores del mundo islámico contra el imperialismo y contra la explotación capitalista en una falsa oposición entre el Oriente islámico y musulmán y el occidente católico.

Pero no se puede explicar su existencia, ni criticar su ideología y sus métodos aisladamente, ignorando que ellos son también la más dramática consecuencia, un  producto de la crisis que las clases dominantes y el  imperialismo  provocaron en toda esa región.

Es sabido que el imperialismo estadounidense ha manipulado para sus objetivos de dominación, estos movimientos desde la época en que se alentó el Taliban, y luego más recientemente los primeros movimientos del Ejercito Islámico (que en ambos casos se volvieron contra ellos mismos). Pero lo más importante es que apoya la dictadura de Arabia Saudita la más fanática y más reaccionaria del Islam, que junto a Qatar apoya solapadamente estos movimientos. Arabia Saudita es socio privilegiado de los Estados Unidos desde hace mucho tiempo en la región.

Gilbert Achcar en una entrevista en el site Democracy Now! – (8 de enero) aclara el marco en el que se inscribe  la matanza contra Charlie Hebdo:

«Yo pienso que en Francia, en los países occidentales y por supuesto en Europa las comunidades de origen inmigrante sobre todo las surgidas de países de mayoría musulmana,  son sometidas a formas de racismo, de discriminación y de opresión.  Este contexto de odio social constituye a la vez el terreno del odio en reacción a esta situación. En este sentido esto que ha pasado no es sorprendente. (…) Hacen igualmente parte de la dinámica general puestas en movimiento por las acciones occidentales. En lo que yo llamo de choque de barbaries; la barbarie mayor está en la intervención occidental, y sobre todo el comportamiento de los Estados Unidos en la región. Es esto lo que provoca una contrabarbarie, que  queda menor en relación a la barbarie principal, pero que constituye de todas maneras una barbarie. Lo que viene de pasar es un nuevo ejemplo de este proceso que es parte integrante de este choque. (…) Esta carnicería de muerte es chocante y espantosa , hace parte de masacres perpetrados por razones ligadas a la religión;  del asesinato islamofóbico (en 2011) que hizo 77 muertos y 151 heridos en Norvège (par Anders Breivik)……

La lucha democrática, contra la xenofobia, el racismo y las derechas fascistas

No serán los líderes decadentes que estuvieron en la primera fila de la manifestación del domingo 11 quienes  puedan solucionar los choques xenófobos,  defender las libertades democráticas y enfrentar el peligroso crecimiento del fascismo.  Estas tareas están en las manos del pueblo que defiende la democracia real, que acredita que hay que terminar con que el 1% sea quien tenga la mayoría de la riqueza mientras que la mayoría de la población pasa miseria y vive bajo la dictadura del capital financiero y los bancos.  Este es un movimiento que existe, que tomó vida a partir de las movilizaciones indignadas que ganaron las plazas en España, Grecia y otras capitales y mismo en los Estados Unidos.  En la Unión Europea hay en estos meses dos batallas que pueden mostrar que esto que decimos no es una utopía y se concreta.

Nos referimos  las elecciones del 25 de enero en Grecia en donde está Syriza, que defiende estas banderas, y a las posteriores que habrá en España donde surgió Podemos. Son dos partidos u organizaciones nuevas, o mejor dicho de nuevo tipo, y ambas aparecen en el primer lugar en las intenciones de voto y tienen el apoyo de la población que quieren cambiar la actual situación que atraviesa Europa.

(*) Secretario de Relaciones Internacionales del PSOL, dirigente da corrente interna MES.

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