Grecia: Resolución política del Congreso de DEA

Publicamos a continuación una resolución de DEA (Izquierda Obrera Internacionalista), corriente interna y fundadora de Syriza, partido político con el cual nuestra corriente mantiene relaciones fraternales. En varias oportunidades miembros del MST, del MES y de Marea Socialista como también de la organización juvenil Juntos! hemos participado de eventos; así también hemos hecho reuniones con una delegación encabezada por Alexis Trsypras que visitara Latinoamericana en el año pasado. (Esta declaración ha sido publicada por A a´lencontre y Viento Sur)

Resolución política del Congreso de DEA

1. La profundización y la continuación de la crisis del capitalismo internacional se combinan con la crisis política en Grecia. Esta combinación crea una situación de polarización sociopolítica agudizada y la perspectiva de una acusada aceleración de los procesos pendientes.

1.1. Las clases dominantes no pueden seguir gobernando como antes

La pretendida “historia de éxito” económico del primer ministro Antonis Samaras (Nueva Democracia) y del ministro de Finanzas Yannis Stournaras ya se ha hundido La única promesa que la burguesía está en condiciones de hacer es la de una extensa prolongación de la rigurosa austeridad, de la persistencia de niveles de paro sin precedentes. No aparece ninguna “luz al final del túnel”. A pesar de las terribles privaciones de todo tipo impuestas, la deuda se ha disparado y alcanza un nivel superior al de 2009. Está estimada en 317.000 millones de euros al final del segundo trimestre de 2013. Este dato plantea la perspectiva cada vez más probable de nuevos Memorándums (dictados por la Troika) y de nuevas medidas de austeridad.

En el terreno político, Nueva Democracia (ND) no puede hacer frente a la crisis de dirección política burguesa. A pesar del escandaloso apoyo de todas las fuerzas del establishement (mass media, grandes capitalistas, centros de poder internacionales), la influencia de la coalición en el poder (ND y PASOK- Movimiento socialista panhelénico) permanece débil. Esta coalición corre el riesgo de perder las elecciones en caso de que sean anticipadas. El acusado giro a la derecha de Samaras ha generado más problemas de los que ha resuelto y esta fracción del ND se enfrenta hoy a una “oposición interna”. Así pues, políticos claramente de extrema derecha y miembros del ND como Niko Dendias, ministro de “orden público”, y Makis Veridis, exministro de Infraestructuras, han sido obligados –a pesar de su reciente inclinación política hacia Aurora Dorada– a enfrentarse a esta última para que ND conserve un cierto control sobre los desarrollos políticos y mantenga la esperanza de obtener la primera posición en caso de elecciones.

El centro izquierda, la fuerza que tradicionalmente tenía la tarea de organizar los compromisos y la dirección de las contrarreformas, parece un zombi. Ante la cólera de la base social que representaba en otra época, la socialdemocracia de Grecia está hundiéndose a un ritmo sin precedentes en Europa. En los sondeos, el PASOK de Evangelos Venizelos, viceprimer ministro, está cerca del umbral del 5% de votos que permite acceder el parlamento. Distintas escisiones del PASOK intentan en vano “recomponer” una fuerza para poner en marcha una versión griega del partido italiano El Olivo (uno de cuyos dirigentes era Romano Prodi). Todas las fuerzas (por ejemplo, la Izquierda Democrática- DIMAR de Fotis Kouvélis) que se juntan en este pantano serán rápidamente “despedazadas” por los efectos de la crisis y de los choques sociopolíticos, debido a la cólera de las masas trabajadoras y las capas populares.

La reorganización de la socialdemocracia será imposible mientras una política de concesiones elementales y de diálogo social esté fuera de cuestión para la clase dominante.

La crisis de dirección de los partidos burgueses, por su parte, crea un riesgo de autoritarismo, un giro antidemocrático hacia un “Estado fuerte” y “un poder de mano férrea”. El crecimiento de Aurora Dorada (con el escandaloso apoyo de los aparatos del Estado) era y se mantiene como un elemento para la concreción de esta perspectiva.

Frente a esta amenaza, nuestra única protección es la fuerza de movimiento de los trabajadores de Grecia, la fuerza que ha sostenido el ascenso de la izquierda (y sobre todo de Syriza), la fuerza que ha impuesto el primer golpe a Aurora Dorada después del asesinato de Pavlos Fyssas, la única fuerza que puede aplastar completamente a los neonazis y defender los derechos y las libertades democráticas.

1.2. Las gobernadas no quieren ser gobernados como en el pasado

Frente a las políticas de austeridad, la clase obrera y el pueblo de Grecia han respondido con una fuerte y prolongada resistencia; se sitúa en el nivel más alto de toda Europa. A lo largo de los tres últimos años, repetidas veces, el establishment ha pensado que había logrado deshacerse de esta fuerte oposición. Pero cada vez, con bastante rapidez, ha tenido que hacer frente al renacimiento del movimiento de resistencia. Esta ha sido la respuesta a quienes pretenden hoy “que la gente ha perdido las ganas de luchar”. Afirmación que se hace –sobre todo en los círculos dirigentes de los sindicatos– para censurar a los asalariados y asalariadas, a fin de que no se tengan en cuenta sus propias insuficiencias o, más claramente, sus traiciones a las necesidades y reivindicaciones de los trabajadores y las trabajadoras.

Las direcciones sindicales,–las socialdemócratas en particular– tienen una responsabilidad histórica en esta materia. Aceptando los Memorándums, intentando salvar los aparatos sindicales (puestos en marcha antes de la crisis a través de un reparto entre los partidos dominantes) contra los derechos de los trabajadores, arrastraron a los sindicatos –a lo largo de un periodo de luchas masivas de los trabajadores– a una crisis histórica. Esta situación, combinada con el retraso en el desarrollo de organizaciones sociales de lucha alternativas, ha desembocado en una crítica falta de “armas defensivas” para la clase obrera y esto en un periodo crucial. La combinación de todos estos factores crea una situación singular, extraña. Por una parte, la clase obrera parece incapaz de una respuesta a la altura de las circunstancias, echar abajo inmediatamente los Memorándums y las políticas de austeridad. Por otra parte, los ciudadanos y ciudadanas apoyan con una fuerza sin precedentes a la izquierda política. Apoyan una solución política (“un gobierno de izquierdas”) cuya audiencia es fuerte y popular a pesar de los ataques de todos los instrumentos del poder contra semejante eventualidad.

2. Un gobierno de izquierdas

En el contexto de este callejón sin salida político y de esta polarización extrema entre las principales clases sociales, un “gobiernos de izquierdas” en Grecia no puede ser una repetición pacífica de los gobiernos de (centro) izquierda que conoció Europa a lo largo de los últimos 20 años (como el gobierno de la “izquierda plural” en Francia o el de Romano Prodi en Italia)

Y tampoco podrá aprovechar la estabilidad de los “antiguos” gobiernos llamados de izquierda en América Latina (como el duradero mantenimiento en el poder del Partido de los Trabajadores en Brasil, que disfruta de la tolerancia de la burguesía en un contexto económico y social muy diferente). Quien piense en el seno de SYRIZA en repetir semejantes fórmulas nada en la utopía.

Un gobierno de izquierdas, en medio de la profunda crisis de la Grecia actual, se enfrentará a un dilema. O bien será obligado a traicionar casi sin demora las expectativas populares y esto llevará a un hundimiento trágico o, en el mejor de los casos, “grotesco”. O bien será obligado a aplicar políticas que desbaraten las opciones cruciales de la clase política dominante y su dirección, provocandio la entrada en escena de los movimientos sociales y abriendo el camino a los cambios radicales que irían mucho más allá de una simple conquista parlamentaria gubernamental del “poder”.

Es para esta clase de dilemas y de luchas para la que nos tenemos que preparar. Nuestro combate es derrocar a Samaras, para anular los Memorándums, para poner fin a esta austeridad, para aplastar completamente a los neonazis, para alcanzar los objetivos de un verdadero gobierno de izquierdas.

En consecuencia, debemos llevar una lucha –cuyo resultado no puede ser anticipado– por la orientación programática y política de tal gobierno, por su carácter de clase. Tendremos que defender el gobierno de izquierdas contra los ataques de la derecha, pero también tendremos que defender la clase obrera contra las deficiencias, las dudas, o contra los giros a la derecha de la izquierda gubernamental (que están lejos de ser imposibles).

Reafirmamos nuestra opinión de que el gobierno de izquierdas no es el objetivo final (que podría pretendidamente salvar a la gente, al país…) sino una etapa “transitoria” que, o bien puede abrir el camino a una emancipación socialista o, al contrario, hundirse después de una derrota vergonzosa.

En este contexto, es evidente que lo que ocurra dentro de SYRIZA es un factor crucial. El Congreso de DEA aprueba y confirma las iniciativas del Comité central saliente para poner en marcha una corriente de izquierda radical dentro de Syriza, mediante la alianza de la Plataforma de izquierdas. En un futuro próximo, DEA apoyará el máximo posible la constitución y la consolidación de la Plataforma de izquierdas, en términos programáticos, políticos, tácticos y organizativos.

Según nuestras estimaciones, las opciones a tomar van a ser cada vez más difíciles y conflictivas. Por eso, ponemos el acento en la constitución independiente de la Red Network (reagrupamiento de diversas fuerzas) y el apoyo a Rroject.gr como “órgano” de esta red. Debemos agrupar con urgencia a los militantes de Syriza que son capaces y desean actuar de conformidad con nuestras concepciones, nuestras opciones políticas y el “ritmo” político, tan importante en este contexto.

3. Comités populares

La opción de poner en marcha comités populares que –ha sido propuesta desde la Plataforma de izquierdas y ha sido aceptada por Syriza en general– es de una importancia crucial.

Este enfoque responder a la necesidad de desarrollar una estrecha relación con los militantes que no están en Syriza.

Más importante todavía, ofrece una perspectiva a los miembros de Syriza, y en particular a los adherentes y simpatizantes de la Plataforma de izquierdas, de cómo llegar a la unidad de acción del conjunto de la izquierda, teniendo en cuenta la orientación sectaria del Partido Comunista (KKE) y de forma menos acusada, de Antarsya (coalición heterogénea de una parte de la izquierda radical)

La opción a favor de los comités populares de resistencia (ilustrados ya por algunos decenas de ejemplos) es una modalidad de unificación de las iniciativas y luchas sociales contra la austeridad, y en las movilizaciones antifascistas.

Todavía más importante, esta opción sienta las bases que permiten responder a una cuestión crucial: el retraso en el desarrollo de organismos sociales en los cuales las personas puedan presentar sus propias reivindicaciones y definir las tácticas que hay que adoptar, lo que implica una participación activa, un factor de politización. Consideramos los comités populares de resistencia como un instrumento estratégico permanente. Querríamos que evolucionasen hacia órganos de lucha aptos para comprometerse en el derrocamiento del gobierno Samaras y a continuación ser“embriones” de una organización independiente de las clases trabajadoras y de las masas populares, para hacer frente a los desafíos que deberán afrontar en la hipótesis del acceso de un gobierno de izquierdas.

4. DEA y sus perspectivas

En el pasado reciente, estábamos en primera línea de los ataques hacia las organizaciones de la izquierda revolucionaria en el interior de la coalición Syriza; dicho de otra forma, sufríamos una presión muy fuerte para la “autodisolución”. Después del Congreso fundacional de Syriza(10-14 de julio de 2013) esta presión disminuyó, sobre todo porque se revelaron los aspectos hipócritas de la argumentación sobre la necesidad de una “disolución” de las organizaciones. Para nosotros, esto hace más fácil la defensa de nuestro “espacio de acción” (prensa, iniciativas, toma de postura, etc.) y, al mismo tiempo ,participar plenamente en las actividades de Syriza, lo cual debe impedir cualquier tentativa de volver a colocar en el orden del día el tema de la “autodisolución”

Pero esto no es suficiente. El principal desafío es que logremos construir una organización más amplia, más seria, más anclada en los espacios sociales y que pueda permitir la unidad en la acción de la más amplia corriente de izquierdas antes y durante las batallas sociales y políticas que nos esperan.

En esta perspectiva , el Congreso mandata al nuevo Comité central para:

– Una “reorganización democrática” más amplia de DEA, de acuerdo con los nuevos estatutos adoptados (que ha sido uno de los puntos de discusión del congreso).
– La reorganización de las fuerzas de DEA para desplegar un funcionamiento a escala regional, con el objetivo de un crecimiento rápido de la organización [que se ha dado en los últimos meses].
– Un reforzamiento sistemático de nuestra presencia en los centros de trabajo para acrecentar nuestro enraizamiento social. La puesta en marcha de estructuras que reagrupen a las y los asalariados según los sectores de trabajo –proceso ya emprendido en los hospitales, en la educación, etc.– muestra el camino.
– La continuación y refuerzo de nuestra acción antifascista y antirracista, en estrecha relación con la lucha contra la austeridad social.
– El aumento de nuestro trabajo organizado en la juventud, con nuestra implicación en el proceso de fundación de la Juventud de Syriza.
– Nuestro compromiso lo más activo posible en los comités populares existentes y en su multiplicación.
– El funcionamiento más organizado en la Red Network y delRproject.gr.
– Llevar a buen puerto el proceso de fusión con los camaradas de Kokkino y de APO, destacando la necesidad de ganar un sector más amplio de militantes políticos como un elemento de este crecimiento.
– La fundación del Instituto Pantelis Pouliopoulos /1, que debería favorecer una ampliación del debate ideológico y político, de las publicaciones, y de diversas iniciativas públicas, etc.
– El aumento de la difusión de nuestra prensa (Ergatiki Aristera) y el relanzamiento de una revista teórica y política. El Consejo nacional [estructura que reúne a los representantes de los diferentes grupos locales] aún tiene que debatir y decidir el carácter de esta revista.

Todas estas tareas e iniciativas esbozadas aquí tienen un objetivo: el reforzamiento ideológico, político y organizativo de DEA para hacer frente con éxito a las “tormentas” que se avecinan.

27/10/2013

http://alencontre.org/europe/grece/grece-quelles-perspectives-pour-la-gauche-de-syriza-resolution-du-congres-de-dea.html

1/ Pantelis Pouliopoulos nació en 1900. Se adhirió a la oposición de izquierda en 1927, y fue excluido del Partido Comunista. Tradujo al griego El Capital y La crítica de la economía política de Marx, La revolución traicionada de Léon Trotski, etc. Participó en la unificación del movimiento trotskista griego en 1938 y fue detenido por la dictadura de Metaxas. En 1943 fue ejecutado por los carabineros fascistas italianos que ocupaban Grecia. El discurso que había dirigido a los soldados del pelotón de ejecución les había hecho renunciar a disparar. La jerarquía fascista tuvo que recurrir a los carabineros. (Red. A l’Encontre)

 

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