Francia: ¿A quién beneficia el crimen?

comuneCondenamos con la más extrema firmeza el ataque contra la sede de Charlie Hebdo y los bárbaros asesinatos perpetrados contra sus periodistas y otros trabajadores. Nada, ninguna ideología, podría justificar esta violencia ciega y oscurantista contra la libertad de expresión y las libertades democráticas en general. Nuestros pensamientos van hacia las familias y allegados de los dibujantes, redactores y demás trabajadores asesinados a sangre fría.
Compartimos el repudio y la indignación que tales actos inspiran a millones de trabajadores, desocupados, hombres y mujeres amantes de la libertad y comprometidos en la defensa de los derechos democráticos y sociales. ¡Por eso nos negamos a ubicarnos, como se nos intenta forzar, en la «unión sagrada» y la «unidad nacional» detrás de Hollande y su gobierno, sin límites a la derecha ya que hasta Marine Le Pen fue invitada a ir al Palacio de Gobierno!
Los mismos, al menos sus predecesores de derecha, que en su momento habían perseguido y condenado a Charlie Hebdo -y a su antecesora Hara Kiri- por su tapa sobre De Gaulle, hoy lloran lágrimas de cocodrilo sobre la libertad de expresión. Y este gobierno y este presidente, como el anterior, impulsan desde hace años una política antiobrera, antiinmigrantes, antigitanos y musulmanes, y multiplican las leyes en ese sentido.
Es entonces su política, en continuidad desde Sarkozy a Hollande, la responsable de esta atmósfera nauseabunda que le permite a Marine Le Pen atreverse a afirmar «hace falta que la palabra se libere», su forma de incitar a persecuciones violentas antimusul-manas.
François Fillon  incluso declama: «el primer acto de la unidad nacional es sostener al gobierno, al ministro del Interior y al presidente» y Sarkozy está a punto de convocar a la gran alianza de «unidad nacional» del domingo próximo.
Sin nosotros. Este gobierno utiliza estos crímenes bárbaros para forzarnos a ponernos detrás de él. No necesitamos ninguna «unidad nacional» para rechazar a los monstruos oscurantistas que asesinan. Muy por el contrario, es luchando por fortalecer todas las libertades democráticas y sociales, y exigiendo que cese la persecución a los inmigrantes, gitanos y musulmanes, que cortaremos el pasto bajo los pies de los bárbaros, dondequiera que estén.
No marcharemos con este gobierno que atenta contra la democracia y contra las libertades individuales de credo religioso de millones de musulmanes, en las escuelas, los lugares públicos y la prensa.
Frente a este régimen y este gobierno seguiremos defendiendo los derechos y libertades democráticas elementales, de manera indivisible y con total independencia.

París, 8 de enero de 2015

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