El PSOL se debe preparar para luchar contra el ajuste de los capitalistas

Texto de la Coordinación Nacional del MES      19/10/2014

El PSOL realizó una campaña electoral victoriosa. Luciana Genro expresó las banderas de la izquierda coherente y conquistó el voto y la simpatía de millones de trabajadores y trabajadoras, con un destaque especial de modo general en la juventud. En el segundo turno está claro que se debe ser coherente con esta campaña combativa. La resolución del PSOL de vetar cualquier apoyo en Aécio y de liberar a los dirigentes y militantes para declarar el voto nulo, en blanco o en Dilma fue una política acertada. Más aún porque, en el caso de los que optasen por el voto en Dilma, la recomendación fue de no realizar una campaña por el voto. Un apoyo explícito, y más aún la campaña por ella, ataría nuestro partido a un proyecto que no concordamos, y por el cual luchamos para superar, por izquierda.

Entre perder el brazo con anestesia o perderlo sin anestesia, y se pudiese escoger una de las opciones, cualquier persona en su sano juicio optaría por ninguna de las dos. En la mejor de las hipótesis para el PT, si gana la elección, este partido seria la opción de cortar el brazo del pueblo con alguna anestesia, y Aécio sería el corte sin anestesia alguna. La mejor hipótesis porque la elección no tiene la capacidad de definir si la clase dominante tendrá fuerzas para atacar al pueblo de esta forma. Por eso el voto nulo o blanco fue considerado como opción para los militantes del partido. Es en las calles que se decidirá la fuerza de las clases, su capacidad de resistencia y de ofensiva.

Esta definición es fundamental ligada a otra: la victoria del PSDB no representa el crecimiento de una política de tipo fascista, que llevaría a la unidad de las fuerzas democráticas para barrer a la dictadura. Hay si un desgaste profundo del PT y la consecuencia natural de ese agotamiento se expresa en voto anti-PT, y no en la afirmación de una alternativa capaz de superarlo. El PSOL fue la alternativa de izquierda coherente pero insuficiente y minoritaria para ser una opción de masas La ausencia de a alternativa al voto se dispersa y hasta el PSDB, que aun sin entusiasmar al pueblo, acaba ganando su voto, o por lo menos, el voto de una parcela del pueblo hoy dividido básicamente entre e los que van a votar en Dilma, en Aécio y los otros tantos que se van abstener o anular el voto.

Las diferencias entre un gobierno del PSDB y uno del PT no son estructurales sino de grados en la implementación de una política pro capital. Privatizaciones, cortes de inversiones, superávit para pagar los intereses de la deuda atendiendo a los intereses de los mercados, bancos y especuladores y la corrupción. Estas son características que marcaran a los gobiernos del PT y del PSDB. Hay diferencias entre ellos, como Luciana Genro definió en la campaña varias veces; el PSDB es el retroceso al neoliberalismo puro y la privatización tucana, y el PT es el continuismo conservador, que acaba llevando al retroceso también. Así, las tendencias al retroceso serán fortalecidas por ambos, caso prevalezca la voluntad del próximo gobierno.

La definición más importante en este segundo turno es la de que gane quien gane, el próximo gobierno va atacar a los intereses del pueblo y tendremos luchas sociales contra estos ataques. Muchos de los que votaran en Dilma en este segundo turno estarán luchando contra Aécio en caso de que él gane, pero también tendrán que luchar contra Dilma, en caso de que sea ella la vencedora. Lo opuesto también es verdadero. Muchos del pueblo que votaran en Aécio también saldrán a la lucha para enfrentar los ataques que el PSDB prepara en caso de vencer. Por eso no es solamente del resultado de las urnas que saldrá la nueva correlación de fuerzas en Brasil. Ella será decidida en las luchas que vendrán, y es para ellas que el PSOL debe estar preparado. Nuestra tarea es organizar la indignación que exploto en las calles en junio de 2013 y que si bien ahora están en estado de lactancia no van a dejar de expresarse en los próximos años.

Nuestro partido debe estar junto con los movimientos sociales que defienden las banderas del pueblo. Junto con el MTST, y las organizaciones de lucha por vivienda digna, con los activistas de la juventud y sus protestas, con los sindicatos que combaten por salario y empleo, con los campesinos e indios que luchan por tierra, con los LGBTs, las mujeres y negros que luchan contra la homofobia, el machismo y el racismo. En todas las luchas por más derechos. En este terreno se decide el futuro. Y comienza ahora.

Coordinación Nacional del MES      19/10/2014

 

 

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